Creo que el sabor de la niñez es el helado de limón un día soleado, licuado de fresas con chocolate antes de ir a la escuela, sopita de fideos o caldito de pollo cuando la gripe ataca, una enorme rebanada de pastel de cumpleaños, la gelatina arcoíris que prepara mi tía e incluso un enorme plato de brócoli con queso, que en realidad nunca ha sido enorme más bien para un niño casi nunca es muy agradable.

Yo recuerdo aun esos sabores porque a medida que pasa el tiempo y que uno va creciendo va dejando atrás ese sabor de la niñez, sí,  es verdad que tal vez los sabores siempre han sido los mismos, pero el tiempo y la época no. Hoy día las ocupaciones nos hacen llevar un ritmo de vida muy acelerado y dejamos de lado situaciones que nos inyectaban una buena dosis de felicidad o acaso a alguien cuando niño ¿no le hacía feliz que le compraran un helado de su sabor favorito?

Ahora que el día del niño está cerca, trasladémonos a nuestra infancia y recordemos todos esos sabores que nos hacían felices e invitemos a los peques de la casa a disfrutar de su niñez, porque hoy día con tanta tecnología ellos también han perdido un poco la verdadera esencia de ser niños, y es que cuando eres pequeño la ansiedad por descubrir y crear es mucha por eso se habla de la infancia como la mejor etapa para disfrutar, divertirse y desarrollar la creatividad pues la imaginación está en su máximo nivel.

Los últimos años la gastronomía se ha convertido en una carrera con más demanda, se le ha dado un gran auge a la cocina, en televisión se han creado programas donde dan recetas e incluso se hacen concursos para ver quien es quien en la cocina y no han excluido a los niños, por el contrario a los niños les encanta la cocina y es que realmente la cocina es un área donde el único límite eres tú mismo.

De unos meses para acá he conocido a varios niños y niñas a quienes les encanta la cocina y les gusta ayudar, aprender y crear, dentro de unos años serán grandes Chefs sin duda. Enseñar a cocinar es un buen camino para estimular y enseñar los hábitos alimentarios a los niños. En la cocina no solo se prepara la comida y se la come, también se educa y se aprende. La cocina es una necesidad pero también una tradición, una costumbre que deberíamos pasar a los niños, disfrutarla con ellos y enseñarles a cuidarse y a que hagan una saludable alimentación.  Alimentarse bien es tener una buena calidad de vida. Dar valor a los alimentos es una base sólida de una correcta nutrición.

Así que si conoces a un pequeñito que tiene talento en la cocina no lo limites, al contrario aliéntalo a desarrollar su creatividad.

Ahora les dejo algunas recetas para compartir y celebrar a los peques este 30 de Abril que ya está a la vuelta de la esquina.

Chef Karina Juárez Rivera

Licenciada en Gastronomía por CENUA

 SMOOTHIES

1 Porción.

 

Ingredientes:

¼ de taza de fresas, zarzamoras o frambuesas.

2 tazas de yogurt, puede ser natural o de fresas.

¼ de taza de hielo quebrado.

½ taza de leche (opcional).

 

Procedimiento:

Poner en el vaso de la licuadora la fruta favorita o una mezcla de ellas, con el yogurt y el hielo picado, comenzar a licuar e ir agregando leche hasta obtener la consistencia deseada, servir y decorar al gusto.

smoothie

MINIPIZZAS

2 Porciones

Ingredientes:

Para la masa de pizza:

1 cda. De sal

½ cda. De azúcar

250 grs. Harina

150 ml. De agua templada

5 grs. Levadura

4 cdas. Aceite de oliva

 

Para la salsa de Tomate:

Aceite de oliva cantidad suficiente

1 diente de ajo picado en rebanadas

½ cdita. De Hierbas finas

2 tazas de puré de tomate

Sal y pimienta al gusto.

 

Para los toppings:

3 tzs queso mozzarella rayado

Jamón cantidad suficiente

Peperonni lo necesario.

 

Procedimiento:

Para la masa:

Mezclar la sal  el azúcar con la harina y formar un pozo. Calentar el agua en microondas por 20 segundos y revolver con la levadura hasta integrarla. Agregar el agua y mezclar poco a poco hasta obtener una masa homogénea, se trabaja con las manos vigorosamente por unos 10 minutos hasta que suavice. Cubrir la masa con papel plástico y dejar reposar una hora por lo menos.

Para la salsa de tomate:

Acitronar el ajo picado, cuando tome un color dorado, agregar las hierbas finas y por último el puré de tomate y cocinar por 15 minutos. Rectificar sazón. Reservar.

Se divide la masa en dos partes y se aplana con un rodillo hasta obtener una base muy delgada. Picar la base de pizza con un tenedor para evitar que infle, barnizar con aceite de oliva y poner la salsa de tomate, el queso y los ingredientes adicionales (toppings), se hornean a 220°C por 10 minutos o hasta que el queso se haya derretido y la orilla tenga un color dorado.

Minipizzas

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